Tubeless para bicicletas de carretera: 10 mitos a desmentir

El tubeless para bicicletas de carretera siempre se ha considerado una mala idea. Hace años, cuando la industria del ciclismo trató de imponer este estándar en el ciclismo de carretera, fue un fracaso. No tanto porque los tiempos eran prematuros, sino porque la bicicleta tubeless de la época tenía especificaciones técnicas y características de instalación más difíciles que la actual bicicleta tubeless.

La situación ha cambiado mucho, también gracias al auge del mercado de los pneumáticos tubeless en MTB, hasta el punto que las marcas más importantes producen tubeless y posicionándose en las primeras posiciones del mercado.

Por ello, en este artículo trataremos de acabar con algunos mitos, para ser honestos y para darte argumentos que te permitan elegir la opción que mejor se ajuste a tus necesidades.

1 – EL TUBELESS ES MÁS PESADO QUE LA CUBIERTA DE CARRETERA

Si bien era cierto para los primeros tubulares, los de hace unos veinte años, ahora la situación ha cambiado. De hecho, los antiguos tubeless UST tenían unos tacos más robustos que los actuales neumáticos y, de la misma manera, tenían una estructura de carcasa más gruesa: como resultado, el peso del neumático era mayor que el de las cubiertas de carretera (aunque seguía siendo menor que el de la combinación «cubierta + cámara»). 

Los neumáticos modernos sin cámara tienen la misma estructura de carcasa que las cubiertas, por lo que el peso en comparación a los neumáticos no tubelizables es prácticamente el mismo. De hecho, si encima restamos el peso de la cámara inferior, el ahorro del peso será todavía mayor.

2 – LOS TUBELESS SON TAN SUAVES COMO LAS CUBIERTAS

Convicción errada. ¡El Tubeless es más suave que una cubierta! Los gramos menos, de los que acabamos de hablar, se encuentran en la periferia del neumático y esto también produce una ventaja en relación con la resistencia a la rodadura. 

¿Y el líquido sellador? Cierto, pesa, pero menos que una cámara de aire. Son sólo 40 gramos aproximadamente. 

3 – EL TUBELESS ES DIFÍCIL DE MONTAR

Si esto era cierto con los viejos tubeless, gracias a la rigidez de sus tacos, ahora podemos decir con seguridad que ya no es así.

Los tubeless de hoy en día tienen, como ya hemos dicho, los tacos idénticos a las cubiertas: como resultado, el ajuste también será idéntico.

4 – SIN PINCHAZOS CON TUBELESS

Mentiras, especialmente con los nuevos tubeless que tienen la misma estructura que las cubiertas. 

Podemos decir que con los tubeless se pincha menos por dos razones principalmente.

La primera es que, en ausencia de una cámara, no puedes «pincharla»; la segunda es que el líquido anti-perforación es capaz de sellar los más pequeños agujeros por sí mismo, sin que te des cuenta.

5 – CON LOS TUBELESS ES POSIBLE INFLAR MENOS LOS NEUMÁTICOS

Esta es una idea errónea: el tubeless debe ser inflado a la presión recomendada por los fabricantes, especialmente si queremos evitar la pérdida de presión repentina durante la conducción o un fallo estructural en el lateral de la llanta.

Sin embargo, es cierto que si, por ejemplo, tenemos que pedalear sobre los adoquines, el neumático sin cámara nos permite mantener la presión más baja, sin correr el riesgo de pinzar  la cámara.

6 – LLANTAS TUBELESS READY SOLO CON TUBELESS, NO CON CUBIERTAS.

La forma interna de las llantas “tubeless ready” está pensada y diseñada para acomodar ambos tipos de cubierta. No hay nada más que añadir en relación a este tema.

7 – CON EL TUBELESS ES DIFÍCIL RESOLVER UN PINCHAZO.

No. Es exactamente lo mismo, excepto por pequeñas diferencias operativas.

El verdadero problema es que si hay un desgarro en la cubierta lo suficientemente grande como para no ser «tapado» por el líquido anti-pinchazo, corres el riesgo de quedarte parado.+

Por el contrario, con una cubierta, a menudo llegas a casa incluso si el agujero es evidente (se necesita un poco de suerte para no atrapar otro cristal en el mismo agujero).

Así que mi consejo: aunque salgas con el tubeless, ¡trae siempre una cámara contigo!

8 – CON LOS ACCESORIOS ADECUADOS TAMBIÉN PUEDES CONVERTIR TUS LLANTAS DE CUBIERTA EN TUBELESS

¡Qué riesgo! Los laterales de una llanta de cubierta tienen un modelado interno que no puede garantizar el 100% de estanqueidad: aunque esta conversión funcione inicialmente, es que pueden producirse pérdidas de presión repentinas durante la carrera… ¡Recuerda siempre que el asfalto duele!

9 – EL TUBELESS PIERDE PRESIÓN RÁPIDAMENTE

¿Y por qué haría eso? Si el tubeless se coloca correctamente y se utiliza la cantidad adecuada de líquido sellador, no hay razón para pensar que dicho neumático se pueda desinflar rápidamente, o al menos que pueda perder presión más rápidamente de lo que suele hacerlo con su competidor más directo, la cubierta. 

10 – TUBELESS NECESITA POCOS CUIDADOS. CUANDO SE DESGASTA, SE CAMBIA

¡No! El sellador del interior de los tubeless se degrada y/o evapora con el tiempo. Esto requiere que el usuario preste especial atención a la sustitución del propio líquido. La frecuencia de sustitución de líquidos es variable: es directamente proporcional a la temperatura ambiente (en verano se seca antes) o a la frecuencia de uso (cuanto más se usa la bicicleta más tiende el líquido a degradarse). En cualquier caso, se recomienda comprobar el estado y la cantidad del líquido de sellado al menos cada 4 o 5 meses.

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Stefano Francescutti

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