El pasado mes de agosto publicamos en nuestro blog un sencillo artículo con unos consejos para iniciarse en el triatlón.

En esta ocasión retomamos nuestra pasión por este deporte para sugerirte algunas pautas para que sigas realizando la transición de tu vida deportiva. Para que veas como el triatlon puede ayudarte a mejorar no solo tus marcas sino tu calidad de vida.

La base del entrenamiento del triatlon está en el entrenamiento cruzado que supone el mejor estímulo para aumentar tus capacidades como deportista.  Si bien es un deporte donde podrás encontrar una elevada competitividad, el interés primordial tanto si te inicias como si no es tomarse como referencia a uno mismo.

Este es un deporte de tres carriles: natación,  bicicleta y carrera. Eso hace que el nivel de entrenamiento sea elevado a lo largo de la semana y debe de ir siempre buscando el equilibrio entre las tres disciplinas. Empezamos en esta ocasión con la parte de natación.

La natación suele ser la disciplina que mas se atraganta. Lo primero porque se suele llegar a ella desde la carrera o la bici. Acostumbrados a pasar horas encima de la bicicleta o corriendo, unos minutos en el agua se hacen aburridos. Para ello te damos unos consejos:

No hagas largas series en el agua hasta que hayas aprendido las sensaciones básicas: deslizamiento, relajación, fuerza.

-Si no sabes nadar o lo haces con escasa técnica, que no te duela solicitar clases de natación por un tiempo.

Truco. Cuenta las brazadas que das en un largo. Trabaja para reducir el número de las mismas y así sin darte cuenta estarás mejorando tu técnica.

-El crol es el estilo que debe dominar tus entrenamientos. La braza puede venir bien para recuperar y la espalda para calentar y enfriar.

-Recomendación: entrenar la natación lo primero y si es posible a primera hora del día. Al rodar por la tarde verás como las piernas están más sueltas.

Ten muy presente que la carrera a pié comprime tu musculatura y la natación lo que primordialmente hace es estirar, descarga de las microcontracturas y sobrecargas. Aunque hagas sesiones de carga en el agua, podrás comprobar que la sensación posterior es relax y tono muscular agradable.

Utiliza un pull para entrenar la elevación de piernas al igual que las aletas. El primero en series de 200-300 metros a ritmo suave. Y las segundas en series de 800 metros. Terminando con unos largos con tabla. De esta forma aprenderás a corregir el defecto inicial de piernas hundidas.

En Deporvillage te ayudamos a sacar ese triatleta que llevas dentro.

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