El objetivo de este post no es andarnos con rodeos: la subida al Teide en bici de carretera no es un recorrido para hacerlo a diario, básicamente por dos grandes motivos:

  1. La logística: a menos que no vivas en la isla de Tenerife, para llegar al Teide debes coger un avión y volar algunas horas.
  2. La subida: te espera un mínimo de 2300m de desnivel en menos de 45 km. ¿Os acordáis de la subida del Nivolet? Pués son bastante afines…

¿No se os empieza a hacer la boca agua?

Más información sobre el Teide y Tenerife

El Teide es un volcán todavía activo, situado en el archipiélago de Las Canarias, concretamente en la isla de Tenerife. Con sus 3718 m s.n.m. es la montaña más alta de España. El camino asfaltado llega hasta los 2365 m s.n.m., donde se encuentra el teleférico para llegar a la cima del volcán.

El nombre Teide proviene de la palabra Echeyde: infierno (por algún motivo será…)

 

Llegada a Tenerife

Como ya os comenté al principio del post, para subir al Teide debemos llegar a Tenerife. Tenemos dos opciones:

  • Opción 1: viaje en avión. Los dos aeropuertos de la isla están muy activos.
  • Opción 2: ir en barco. Desde el Sur de España, son unos 3 días de navegación.

 

Dónde dormir

Podéis dormir en cualquier zona de la isla, pero si viajáis en familia o en busca de tranquilidad, os aconsejo la zona norte.

Por otro lado, si queréis gastar las energías que os queden después de la subida al volcán, la zona sur está hecha para vosotros.

 

La elección

Antes de comenzar, hay que decidir por donde ascender hasta la cima del volcán. Os advierto que la posibilidad de elegir el lado “menos duro” no existe.

Independientemente del sitio por donde empecéis, partiréis del nivel del mar y llegaréis a 2356 m.

 

La subida al Teide: la zona Sur

La subida en bicicleta desde la parte Sur debemos dirigirnos a la zona entre los Cristianos y El Médano: una gran variedad de caminos os traerán hasta Vilaflor. De hecho, la primera parte es parecida en todas las opciones: asfaltos soleados, ausencia de vegetación, maravillosas vistas de la costa e inclinación constante.

Desde Vilaflor, hay un cambio drástico y empezamos a pedalear entre bosques de coníferas, donde el rojo es el color predominante: ésta es, sin duda, mi parte favorita. Después de más de 20 km de paraíso, llegamos al altiplano, donde el paisaje es de un encanto formidable: los árboles ceden espacio a las rocas volcánicas, y en cosa de segundos, nos encontramos en otro planeta. No es nada extraño que, en muchas ocasiones, sea la zona elegida para el rodaje de películas de ciencia ficción.

Llegamos al teleférico, lo que indica que ya hemos superado lo más duro. Lo único que falta es comer y beber hasta llegar al hotel, donde nos encontraremos muchos profesionales que entrenan en altitud.

La subida al Teide: la zona Norte

El ascenso por el lado norte empieza en el Puerto de la Cruz, pasando por La Orotava, pueblo situado a 390 m s.n.m. La primera parte es la más complicada, sobretodo en el interior del pueblo, donde encontramos subidas de más de 25% de inclinación. Mi consejo es no abandonar la calle TF-21 en ningún momento.

A partir de aquí, nos adentramos en la zona boscosa que parece no terminar nunca: 30 km con un 5,5% de inclinación y pocas curvas. Seguidamente, llegamos a Las Cañadas del Teide, donde empieza todo el altiplano que nos lleva a la zona del teleférico, y por lo tanto, al final de la subida.

 

La subida al Teide: la zona Noreste

El recorrido por el lado noreste empieza en la capital de Santa Cruz de Tenerife. Es la más larga de todas las opciones, con sus 63 km de subida que cubren el desnivel de más de 2300 m. La partida, como en todos los casos, sigue una inclinación constante hasta llegar al altiplano en Las Cañadas del Teide, igual que en la subida por la parte norte.

 

La subida al Teide: la zona Oeste

El ascenso en bicicleta por la parte Oeste empieza en la Playa de San Juan, y para mí es la más agotadora debido a las innumerables y largas rectas; incluso a lo largo de las vistas del Océano o durante los últimos kilómetros en el altiplano. En este caso, pasamos por el mar de lava, que merece un apartado exclusivo.

 

La subida al Teide: el mar de lava

Si os decantáis por subir desde el lado Norte o Noreste, os aconsejo ampliar un poco la ruta y alcanzar la parte Oeste del altiplano, donde se encuentra el mar de lava. Son 3km sumergidos en la parte más negra de las rocas volcánicas, una experiencia increíble.

Conclusiones

Puede ser por la energía del volcán y el contínuo cambio de paisajes durante los más de 50 km de ruta. Puede ser por la fuerza del océano o el calor tórrido que se nos presenta. Puede ser por la sonrisa de los innumerables ciclistas que nos encontramos, en condiciones de fatiga extrema. O, por qué no, puede ser por la longitud infinita del recorrido. Incluso por la mezcla de todos estos factores juntos. Lo que está claro es que la subida al Teide es algo único de verdad, y muy difícil de explicar con palabras.

Por lo menos, hay que probarlo una vez en la vida.

Y para terminar, esa merecida sensación de relax cuando entréis en un bar…

«¿Una cerveza?»

“Sí, muchas gracias”

Recomendaciones:

  • Hay que ir con cuidado con la temporada que váis a elegir: en verano hace mucho calor, tanto a nivel del mar como a los 2000 m. En invierno, la nieve está garantizada a los 2000 m.
  • No olvidéis el agua: en la isla hay pocas fuentes, así que es muy complicado encontrar agua potable para las subidas.

 

Stefano Francescutti

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