La subida a la Colina del Nivolet es el ascenso con mayor desnivel, característica suficiente para considerarla una de las experiencias ineludibles para cualquier ciclista.

Si además le sumamos el paisaje, que te deja sin aliento, y la posibilidad de pedalear los últimos kilómetros sin tráfico de motos y coches, entonces sí se convierte en algo obligatorio para recorrer, por lo menos, una vez en la vida.

Más información sobre la Colina del Nivolet

La Colina Del Nivolet está immersa en un paisaje alpino, que divide la región del Piemonte de la Valle d’Aosta, y más en detalle la Valle dell’Orco (Piemonte), con la Valsavarenche (Valle d’Aosta). Se sitúa al interior del Parco Nazionale Del Gran Paradiso.

Con sus 2612m, es el cuarto paso fronterizo italiano, después de Stelvio, Gavia y Agnello.

La carretera asfaltada en el lado de la Valle D’Aosta se interrumpe en el pueblo de Pont hasta cientos de metros antes de la cima. Por este motivo, es imposible recorrerla sin utilizar una mtb o una gravel.

La carretera de la Colina del Nivolet está cerrada desde octubre hasta junio y, debido al gran flujo de tráfico, los últimos 6 km están completamente cerrados al tráfico de vehículos durante los domingos de verano. El día que decidáis realizar el ascenso, os aconsejo hacer una llamada a la oficina de Turismo de Ceresole Reale para confirmar que el recorrido esté abierto.

¿Cómo llegar a la salida para subir la Colina del Nivolet?

Personalmente, a mí me gusta empezar desde Castellamonte o Cuorgnè. Los dos pueblos están cerca entre ellos, aproximadamente situados a medio camino entre Ivrea y Turín. De esta forma, podemos llegar hasta ellos fácilmente, en coche o en tren.

La subida a la Colina del Nivolet: el fondo del valle

Tal y como os decía, me gusta empezar la subida desde el fondo del valle: en primer lugar, para disfrutar del máximo desnivel posible; en segundo lugar, porque los primeros kilómetros de reducida inclinación resultan de gran ayuda para calentar. Lamentablemente, con esta elección nos perdemos la belleza del paisaje, aunque no hay que desesperar porque más adelante nos alegrará la vista.

La carretera sigue suavemente hasta Noasca, donde nos enfrentamos a 4 curvas de 10-12%, justo antes de entrar en el largo túnel (3,5 km) de 10%. Para evitar el túnel se puede pasar, por su cuenta y riesgo, por la antigua carretera; aunque encontraremos muchas curvas y no muy bien cuidadas (el asfalto se encuentra en mal estado y hay que moverse en zigzag entre las rocas que han ido cayendo a lo largo de los años).

La subida a la Colina del Nivoler: Ceresole Reale

Una vez salimos del túnel, llegamos a Ceresole Reale, donde la carretera y el paisaje se convierten en algo encantador. Un sitio donde se come y se bebe entre los árboles, y que éstos bordean el precioso lago que llega a la fracción Chiapili (1657m).

Desde este punto, todavía nos quedan 15 km para llegar a la cima; empieza la verdadera subida.

LA COLINA DEL NIVOLET EN BICICLETA DE CARRERA

La subida a la Colina del Nivolet: el verdadero ascenso

Una serie de curvas constantes alrededor del 10% de inclinación nos llevan al gran lago artificial de Serrù, donde destaca una pequeña iglesia.

Unos cientos de metros de descenso más y llegamos al segundo embalse: el lago Agnel. Aquí, volvemos a encontrar una subida de curvas muy difíciles. El cansancio y la escasez de aire empiezan a notarse, mientras que el paisaje se convierte en un mix de piedras y pequeños pastos.

Un poco más de pedaleo y llegamos: la Colina del Nivolet está atrapada entre las piedras y ofrece unas vistas únicas, sobretodo durante los últimos kilómetros recorridos y en los lagos.

Desde aquí, podemos bajar 700m por el lado de la Valle d’Aosta hasta el lago del Nivolet, donde termina la carretera de asfalto y se ubica el refugio Savoia.

La subida a la Colina del Nivolet: el descenso

Tiempo justo para tomar algunas fotos, un par de barritas energéticas, y listos para el descenso por la carretera. El primer tramo de fuerte inclinación es un placer, mientras que los últimos kilómetros, cómplices de altísimas temperaturas, nos hacen llegar al coche cansados y sedientos. Ya lo tenemos: un total de 123 km y más de 2500 m de desnivel.

“¿Cerveza?”

“SÍ, por favor”.

Consejos

  • Llevar luces delanteras y traseras para la ruta en el túnel.
  • El viento sopla desde el fondo de la valle hacia la cima; en consecuencia, los últimos kilómetros del descenso obligan a empujar los pedales.
  • Es un recorrido alpino; es importante controlar el pronóstico del tiempo.
  • Bicis recomendadas: de carretera, si nos quedamos en el lado de la región del Piemonte; MTB o gravel, si bajamos por el Valle d’Aosta.

Stefano Francescutti

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