La elección de unas calas para los pedales es extremadamente importante para los apasionados de ciclismo.
A mí siempre me han dicho que «lo que más hay que cuidar son los puntos de contacto entre tú y tu bici». Esta recomendación se puede aplicar a cualquier ámbito de la vida: el deporte, el trabajo y mucho más.
Una persona que se dedica a una actividad sedentaria se centrará en la elección de la silla y de la mesa, mientras que un mecánico prestará mayor atención a los zapatos y a los guantes para cuidar sus manos y sus pies; los puntos de contacto en su trabajo.

Asimismo, los ciclistas debemos tener mucho cuidado con los productos que pensamos utilizar en las tres zonas de contacto con la bicicleta: pies, trasero y manos.

Hoy vamos a analizar el punto de contacto entre pies y bicicleta, que incluye dos productos: zapatillas y pedales con cala.

 

Breve historia

Los pedales automáticos con calas nacieron a mediados de los años 80. Podemos afirmar que son, sin duda alguna, uno de los inventos que han cambiado la forma de montar en bici. La verdadera innovación recae en el aprovechamiento de la potencia; con los anteriores pedales con calapies, se perdía parte de ésta debido a la escasa rigidez del material empleado. Sin embargo, con la tecnología de los pedales automáticos, las piernas se convierten en una prolongación de las bielas y, por lo tanto, de la transmisión: esto hace que el pedaleo sea mucho más eficaz.

Una curiosidad: el primero en utilizar estos pedales fue Hinault. Era el año 1985 y con ellos ganó el Giro y el Tour.

¿Fijas o flotantes?

Ésta es la verdadera distinción entre los productos disponibles en el mercado. ¿A qué me refiero? Muy sencillo. Algunas calas permiten mover ligeramente la punta del pie hacia la derecha y hacia la izquierda, otras no.

¿Cuál es la diferencia real? Algunos opinan que moviendo el pie se pierde algo de potencia, aunque hay estudios que demuestran el contrario.

Entonces, debemos tener en cuenta algunas consideraciones importantes para elegir:

Os hago una pregunta: ¿Habéis notado alguna vez que, yendo a rueda de otro ciclista, éste pedalea de forma asimétrica? Tal vez moviendo cada rodilla de forma diferente, o girando el pie en posición de empuje hacia el interior o el exterior. Así como lo notáis en los demás, puede que os pase lo mismo a vosotros, aunque no os hayáis dado cuenta.

 

Mi opinión

Personalmente, suelo utilizar calas ligeramente flotantes. Os explico el porqué: cuando pedaleo, mi pie derecho (sólo el derecho, porque los humanos no somos simétricos) se desplaza ligeramente con un movimiento de derecha a izquierda a la hora de empujar. Es casi imperceptible, pero lo suficiente para que me decante por estos modelos.
Utilizando una cala fija, el tobillo quedaría bloqueado y, además de pedalear de forma poco eficiente, la articulación se movería de forma innatural.

Os pongo un ejemplo: ¿por qué las zapatillas de running no llegan a la altura del tobillo? Porque de la otra forma sería como correr con el tobillo inmovilizado, sin la posibilidad de trabajar libremente.

Cómo elegir

Hemos comprobado que debemos elegir las calas según las exigencias de cada uno. Además, la ayuda de un especialista en biomecánica puede ser esencial: podrá recomendaros el modelo más adecuado y, si escogéis unas calas fijas, sabrá montarlas en la posición correcta.

Los productos

Hay muchos fabricantes de calas para pedales de bicicletas de carretera y es fácil elegir las que mejor se adapten a vuestras necesidades.

Look hace distinción entre las flotantes con un rango de 9º (color rojo) y las fijas (color negro). Las grises, mis favoritas, son las intermedias y permiten un movimiento de 4,5º.

Esta tabla es un resumen de los productos de los fabricantes más importantes:

Fijas Poco flotantes Muy flotantes
Shimano rojo azul 2º amarillo 3º
Look negro gris 4,5º rojo 9º
BBB gris rojo / negro 3º rojo 4,5º
Time No las distingue por colores, lleva un grabado específico en la propia cala
Speedplay Ajuste de 0º a 15º

 

Conclusión

A cada uno su cala: ésta es mi opinión. Cada persona es diferente, y es por este motivo que disponemos de una gran variedad de productos para elegir.

Las calas más flotantes son las más adecuadas para los principiantes, que, con el tiempo, podrán pasarse a otras con un grado de movimiento menor o a un modelo fijo.
Lo mejor es probar todas las posibilidades para averiguar qué producto se adapta mejor a vuestras necesidades.

Está todo claro, ¿verdad?

Stefano Francescutti

Todas las calas indicadas en el artículo están a la venta en Deporvillage.

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