Correr en invierno 5 consejos para no tener frío

Correr incluso en invierno no sólo es posible, sino sobre todo útil y agradable, y de eso estoy seguro.

Me gusta mucho llegar a casa con la condensación en mi barba que se ha convertido casi en hielo, con las manos un poco dolidas a pesar de los guantes, y tal vez obligado a desnudarme en el rellano de casa porque está todo embarrado o mojado por la lluvia.

Me gusta, lo admito.

Este post está dedicado tanto a los que, como yo, aman la temporada de frío, pero sobre todo a los que tienen dificultades y necesitan algún consejo para sufrir menos el cambio de estación.

  1. ENTRENA EN EL FRÍO (DESDE ANTES)

La vida es una cuestión de hábito. Si naces en Groenlandia siempre estarás acostumbrado al frío, al igual que si naces en el Ecuador nunca tendrás dificultades con las altas temperaturas.

El problema es cuando las partes se invierten.

Entonces, ¿Cómo puedes sentir menos el duro frío del invierno?

Simple: a partir del otoño empieza a correr vestido un poco menos de lo que normalmente harías.

¿Dudas entre la camiseta de manga corta y la de manga larga? Ve por el primero.

¿Dudas entre pantalón largo y corto? Elije el segundo.

Es, por el contrario, lo que hacen los que se ven corriendo en pleno verano con una sudadera y un gorro de lana: no están locos (aunque quizá un poco sí), sólo están (por así decirlo) entrenando para algunas carreras en el desierto.

  1. CALIENTÁTE EN EL INTERIOR

Por mucho que me guste correr en el frío, admito que los primeros momentos fuera de la casa son traumáticos. Un consejo desapasionado: caliéntese en el interior.

En casa, haz unos pequeños ejercicios no invasivos para ayudar a elevar tu  temperatura interna y asegúrate de que cuando sales de la casa puedes correr inmediatamente a buen ritmo, para desarrollar calor inmediatamente. A veces sólo tienes que subir y bajar las escaleras durante unos minutos, muy despacio cuesta arriba, más rápido cuesta abajo.

  1. CUIDADO CON LA EQUIPACIÓN

Ni mucha, ni poca. Y sobre todo, depende del tipo de entrenamiento que tengas que hacer: cuanto más tiempo estés al aire libre, más tendrás que vestirte.

Recuerda, sin embargo, que las partes más frías son las manos y la cabeza. A este respecto, siempre es importante tener un buen Buff

  1. NO TE RESFIES

No dejes que el sudor se enfríe al contacto con la piel. Por lo tanto: mantén un ritmo constante, o mejor dicho, aumenta la velocidad ligeramente cada kilómetro si estás haciendo una distancia larga o media, y haz los descansos rápido si estás haciendo repeticiones. Yo, en invierno, prefiero hacer los cambios de ritmo para no tener que detenerme nunca completamente.

  1. TOMA UN TÉ CALIENTE

Incluso si hace frío, tienes que beber. Y no hay nada mejor que un buen té caliente antes de salir: es gasolina caliente. Genial.

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