Corazón y deporte

Hoy es San Valentín.
En casi todo el mundo se celebra el día de los enamorados: cenas románticas, rosas rojas, bombones, regalos… Lo que significa que es, sobre todo, el día de los dueños de restaurantes, floristerías, pastelerías y más tiendas (sé que entre vosotros hay alguien que pertenece a estas categorías: amigos, ¡me dais mucha envidia!).

Queremos intentar darle un significado más profundo a este día, a partir del símbolo en el que se basa esta celebración: el corazón.

Si pensáis que estamos atontados por culpa del amor, no os vamos a culpar, pero os estáis equivocando. ¿Queréis saber por qué?

Ahora os explico.

Corazón y electrocardiograma

¿Veis el punto más alto y el más bajo del electrocardiograma? Se trata, respectivamente, de la onda R y la onda S.
Estas dos ondas, junto con la pequeña onda Q (la línea corta que se dirige hacia abajo y desde la cual empieza la onda R), representan la despolarización ventricular que lleva a la contracción del corazón. El tamaño de las ondas R y S reflejan las dimensiones del ventrículo izquierdo, la parte más grande del corazón; la misma que, después de recibir la sangre oxigenada por los pulmones, la hace circular a través de la aorta.

¿Cómo funciona el corazón?

Cuando pedaleas, corres o haces cualquier deporte, y tu corazón llega a su máxima capacidad de bombear la sangre, estás amenazando la supervivencia de tu corazón, que reacciona aumentando el tamaño del ventrículo izquierdo que, como hemos dicho, es el responsable de repartir la sangre en todo el cuerpo (menos en los pulmones).
Cuanto más grande es el ventrículo izquierdo, más sangre puede almacenar. Cuanta más sangre puede almacenar, más sangre puede bombear.
Aumentando el tamaño del ventrículo izquierdo, aumenta el rendimiento cardíaco, de forma que los músculos y los órganos reciben más sangre para correr y pedalear más rápido, oxigenando todo el cuerpo.

Corazón, amor, esfuerzo físico

Estaréis pensando: ¿Qué tendrá que ver un corazón grande con el amor y el día de San Valentín? ¡Tiene que ver y mucho!

Además de bombear más sangre y oxígeno, un corazón grande puede mejorar tu capacidad de querer, algo que a tu pareja le gustará sin duda. La capacidad de querer «a una persona» y la de querer «un deporte y el esfuerzo físico» están muy relacionadas entre ellas: la constancia y la devoción necesarias para ser un buen atleta son muy parecidas a las que hacen falta para estar junto a alguien. ¡El amor no es un trabajo a tiempo parcial!

Este año, para San Valentín, decidle a esa persona especial que le queréis. Seguidamente, vestíos, poneos las zapatillas o el casco y salid para hacer deporte juntos.
Si vuestra pareja se niega, no os preocupéis e id solos… Le estáis haciendo el mejor regalo: ¡Agrandar vuestro corazón para quererle cada día más!

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El corazón y San Valentín
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Si pensáis que estamos atontados por culpa del amor, no os vamos a culpar, pero os estáis equivocando.
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