COLLE DELLE FINESTRE EN BICICLETA

El Colle delle Finestre (literalmente Colina de las ventanas) es uno de esos puertos de los que hemos querido hablarte desde hace mucho tiempo. Único, mítico, duro, polvoriento. Estos son probablemente los adjetivos que mejor lo describen.

Para los seguidores del ciclismo en televisión, como yo, es obvio que esta subida tiene un carácter especial. Es una de las subidas más famosas e históricas del Giro d’Italia… Aunque la primera vez que se afrontó fue en 2005! Sin embargo, gracias a su particularidad, se ha convertido en una escalada especial en poco tiempo. De hecho, es muy especial.

Algunos datos, para que conste: 18,6 km de longitud, más de 1700 m de desnivel positivo y una pendiente media del 9,1%. No es apto para cualquiera.

ALGUNOS DATOS

El Colle delle Finestre, también conocido como Colle Finestre (2.176 m), es un paso alpino en los Alpes Cocios italianos, que conecta el bajo valle de Susa con el valle Chisone en el Piamonte. 

Casi en la cima de la colina, la carretera se conecta con la larga y panorámica Strada dell’Assietta que conduce a la Testa dell’Assietta y luego al Col Basset situado sobre Sestriere, en la zona de esquí de Via Lattea.

La peculiaridad del camino que lleva a Colle delle Finestre es que los últimos 8 km están sin asfaltar, un sterrato en toda regla!

CÓMO LLEGAR AL PUNTO DE PARTIDA PARA EL ASCENSO AL COLLE DELLE FINESTRE

El comienzo de la subida al Colle delle Finestre está en Susa, en el valle homónimo.

Se puede llegar fácilmente desde Turín si se viene de Italia y a través de Montgenèvre, Moncenisio o Fréjus, si se viene de Francia.

Una alternativa es el tren: las conexiones con Turín son muy frecuentes y rápidas.

EL ASCENSO: LA SALIDA

Después de aparcar el coche en el centro de Susa y de tomar el habitual café de la mañana, en unos pocos cientos de metros se abandona inmediatamente el valle para empezar a subir. Perderse o coger una carretera equivocada es prácticamente imposible.

Los primeros kilómetros son inmediatamente duros, y las pendientes se hacen notar. Lo bueno es que se mantendrán constantes a lo largo de los más de 18 km, sin cambios destacables. Lo cual es bueno, en lo que a mí respecta, porque una vez que tienes cogido el ritmo de ascenso ya no tienes que adaptarte a cambios.

LA SUBIDA: LAS CURVAS CERRADAS

Una de las peculiaridades del ascenso al Colle delle Finestre son sus curvas cerradas. De hecho, la parte central de la subida es una sucesión de giros a la derecha y a la izquierda, que bien trazados permiten pequeños reposos, aliviando el sufrimiento. En total habrá 33 y, de estos, la mayoría están justo en la carretera todavía asfaltada.

LA SUBIDA: EL STERRATO

Aquí estamos en la parte más particular y difícil de esta subida: el camino de tierra.

El comienzo es muy visible: una la última fuente de agua y una señal indican que el terreno está empezando a ponerse serio. La subida es siempre constante, manteniendo la pendiente, pero aquí la vista se abre, haciendo el paseo más agradable. 

La verdadera dificultad es que el camino de tierra no permite distracciones: manos en el manillar y pedaleo concentrado. Incluso un segundo para pensar en otra cosa puede suponer tropezar con una piedra y, por supuesto, la consiguiente pérdida del equilibrio.

EL ASCENSO: LA LLEGADA

En mi caso no tuve mucha suerte y el cielo se nubló un poco cuando llegué al Colle delle Finestre, pero puedo asegurarle que la alegría y el orgullo de coronarlo es suficiente para ser feliz de todos modos. 

A la llegada encontramos una fuente de agua muy fresca que nos permite saciar la sed antes de la foto de rigor.

En este punto tienes dos variables: la primera es volver al coche, la segunda es bajar al otro lado, subir al Sestriere y bajar a Susa. Un total de unos 90 km, por más de dos mil metros de desnivel. Si has llegado allí, diría que la segunda opción es inevitable para disfrutar de una gran circular que no tiene desperdicio.

Sea la que sea la opción que elijas, cuando llegues a Susa tienes que entrar en el bar y disfrutar de un merecido brindis.

«¿Cerveza?»

«Sí, por favor.

CONSEJO

  • No infles demasiado ni demasiado poco los neumáticos, de lo contrario se podrían pinchar en el tramo de tierra.
  • Lleva contigo un cortaviento, incluso si el día es soleado: el clima allá arriba cambia en unos pocos segundos
  • Bicicleta recomendada: carretera, gravel, MTB
  • Repito: mantente concentrado

Stefano Francescutti

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