Las bicicletas estáticas son de todas formas las más demandadas porque permiten realizar un ejercicio sin impacto con el piso, reduciendo el riesgo de lesiones, sin necesidad de hacer ninguna formación ya que casi todos sabemos pedalear.

Lo que diferencia las bicicletas estáticas ergométricas o ergómetros de las convencionales es que las ergométricas tienen graduación electromagnética lo que les permite tener un alto grado de precisión general y una regulación del esfuerzo exacta. Según la norma europea DIN EN 957-1/5, los ergómetros deben indicar las prestaciones o rendimiento del usuario en vatios (watt), mientras que las bicicletas estáticas convencionales solo deben señalar el grado de esfuerzo.

Por este motivo, los ergómetros son aptos para fines terapéuticos, aunque no para realizar diagnósticos.

Si bien hay algunas bicicletas ergométricas o ergométros indican solamente el rendimiento en vatios (watt) del ejercicio que se está realizando, hay otros ergométros en los que se puede fijar el rendimiento que queremos proporcionar en vatios. A altas revoluciones en el pedaleo, la resistencia baja y a bajas revoluciones, la resistencia sube. La ventaja de estas bicicletas estáticas ergométricas es que nos permiten entrenarnos con unas prestaciones prefijadas. Es por este motivo que estas bicicletas pueden usarse con fines terapéuticos, rehabilitación o competición.

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2 COMENTARIOS

  1. Me parece interesante, y sí, todos sabemos pedalear. Pero yo considero que el tipo de pedal también influye mucho. Creo que del tipo que muestras en la foto es el idóneo, yo los he tenido sin agarradera y más de una vez se me ha escapado el pie y me he hecho daño.

    • Nicole… unas zapatillas con calas en buen estado y pedales bien ajustados y lubricados. Desde luego esenciales. No dejes de pedalear y cuídate.

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